Microfotografía

Para registrar el mundo existen muchos tipos de cámaras y lentes. Hemos hablado antes de la astrofotografía, que como recordarán, registra los objetos espaciales. Se requieren lentes de gran potencia para conseguir una toma nítida; obtener una imagen aceptable de semejantes distancias es un logro del ingenio humano. Para el caso contrario, es decir para las imágenes microscópicas, se precisan lentes que amplifican los objetos del mismo modo que lo hacen los microscopios de laboratorio, pero en este caso especial, para obtener imágenes precisas de piezas, objetos o microorganismos. Esta especialidad se ha generalizado debido a los avances de la ciencia, aplicando los principios de la fotografía para ello.

Conseguir una microfotografía requiere una serie de técnicas auxiliares. Dado que los objetos a registrar son de unas dimensiones muy pequeñas, se requieren focos de luz potentes para iluminar adecuadamente el objeto. Las cámaras poseen un obturador con velocidad variable para las exposiciones. Por ejemplo para una microfotografía normal es requerido 28 mm f4.5. El registro de las imágenes se realiza en rollos de 16 y 35 mm. Luego de ser procesada por poderosos microprocesadores fotográficos, se amplifican las imágenes para ser fijadas en el tamaño deseado por el fotógrafo.

El desarrollo de las tecnologías de miniaturización electrónica ha facilitado la tarea puesto que los artefactos fotográficos actuales, incluso los más sencillos, poseen una calidad y nitidez que permiten obtener imágenes de gran calidad. Anteriormente era necesario obtener un estereoscopio para registrar dichos objetos. Ahora es mucho más sencillo pues para obtener una buena microfotografía, es preciso únicamente una web cam o nuestra cámara convencional de fotografías: simplemente por medio de un microscopio pueden registrarse las imágenes en un computador o una memoria. Los programas que existen en la actualidad permiten almacenar, manipular y convertir diferentes clases de archivos de imagen.

Estos avances en la fotografía aplicada a ciencias como la física, química, biología o medicina, han mejorado considerablemente el avance en los diferentes estudios de estas disciplinas. Gracias a la microfotografía, por ejemplo, los médicos han podido identificar alteraciones en órganos o moléculas que tienen incidencia en una patología definida; los biólogos y entomólogos, han podido identificar diferentes organismos para combatir distintas amenazas biológicas; los físicos han podido desentrañan el universo infinitesimal que subyace en la materia; los químicos han podido analizar los diferentes cambios producidos en las moléculas y composiciones químicas… En fin se puede decir que la humanidad, así como el avance de la civilización, le debe mucho a esta rama de la fotografía.