La fotografía, el arte de plasmar el tiempo

La fotografía, el arte de plasmar el tiempo

 

Desde un pasado remoto que se pierde en la noche de los tiempos, el hombre ha querido plasmar el Tiempo. Ha creado mecanismos como el arte pictórico, para representar esa fuerza misteriosa. Con el avance de la técnica por fin consiguió hacerlo en el siglo XIX, en plena etapa floreciente de la revolución industrial. En Francia, Louis Daguerre comenzó a realizar experimentos con la cámara oscura, instrumento que ya era bien conocido por los maestros renacentistas, hasta que en 1839 y en asocio con Joseph Nicephore Niepce, perfeccionó el prototipo de lo que se conocería como daguerrotipo. Esta invención técnica, consistente en el registro de imágenes sobre placas de metal por medio de vapores. Sin embargo, con el daguerrotipo no era posible hacer copias, pues el registro solo permitía hacerlo con una única imagen.

El avance de las técnicas llevó a finales del siglo XIX al desarrollo de la fotografía en un nivel mucho más técnico, pudiendo hacer copias de un original y masificando la nueva tecnología. Como si fuera una metáfora poética del mito de la caverna de Platón, la fotografía pretende ser un reflejo de las imágenes del mundo. Todo arte al principio tantea alrededor de lo que quiere decir. Las primeras imágenes que se plasmaron en el invento de Daguerre, fueron postales cotidianas de la ciudad: caminantes espontáneos, calles iluminadas por el sol de verano. El mundo oscilaba entre el blanco, el negro y algunos tonos de gris.

Esta invención de la técnica, revolucionó de una manera dramática el mundo del comercio. Con una floreciente clase burguesa en acenso constante, la fotografía se impuso como una manera de establecer el estatus de gentes de poder. Poco a poco los retratos con la luz, se fueron imponiendo, ganando su lugar en contra de las pinturas, pues la fotografía, a la vez que era una muestra de las bondades de la razón y el control de la naturaleza por medio de la técnica, era un arte que expresaba los anhelos de un tiempo y una sociedad.

Tendría que pasar mucho tiempo para que al fin esta tecnología pudiera llegar sin intermediarios al hombre de a pie. Hoy en día que tenemos la posibilidad de tener en nuestras manos un aparato que registre nuestro entorno, incluso de poder manipularlo a nuestro antojo. Parece una cuestión elemental, incluso para un escolar, preguntarse sobre la naturaleza y los métodos para producir una fotografía, pues es tan natural a nuestros ojos como la luz del sol. Pero la historia y sobre todo el arte, ya no sería el mismo a partir de ella.