Fotografía forense

En el apoyo de otras ramas distintas de las artes o lo puramente estético, la fotografía ha venido a tener gran utilidad. Los registros para elementos probatorios en casos judiciales, cuando es preciso tener evidencias en el cuerpo del delito, ha hecho que la fotografía forense sea ampliamente utilizada para tales fines. Las técnicas forenses se aplican a la práctica fotográfica, usando las herramientas como la física y la óptica para analizar un caso especifico en el que la observación de los hechos es crucial para la resolución del mismo.

Por medio de diferentes tomas de la escena y el cuerpo del delito, el fotógrafo forense aplica todo su conocimiento para ayudar al investigador a resolver las causas y la manera en que la víctima fue hallada. Existen una serie de pasos a seguir para poder realizar el peritaje preciso para que el trabajo del fotógrafo forense sea efectivo:

―Registrar fielmente el lugar en el que se han cometido los hechos. Es crucial para tener diferentes visiones y perspectivas para encontrar la solución o las pistas del caso.

―Prestar apoyo a las diferentes partes del peritaje en la investigación: evidencias, huellas, rastros corporales, etc.

―Servir como evidencia en los procesos judiciales como indagatorias, juicios, diligencias, testimonios, etc.

Breve esbozo histórico

La historia de la fotografía forense se remonta a Estados Unidos, en la segunda mitad del siglo XIX. Allan Pinkerton un inmigrante escocés, se le ocurre usar por vez primera en 1866, una fotografía para reconocer a los delincuentes, haciendo mucho más especifica y definitiva que la simple inspección ocular de los testigos, en los que muchas veces por falla en la observación se excluían detalles importantes para condenar a un sospechoso.

A partir de ese momento los investigadores, agencias policiales, abogados, jueces y detectives privados, empezaron a basar muchos juicios y conclusiones en la simple observación de una fotografía. Con el avance de las técnicas en el siglo XX, la fotografía forense no solamente se limita a lo eminentemente judicial; sus técnicas son aplicadas a otros campos como la fotografía militar para analizar fotografías en territorio enemigo; la microbiología, donde están estrechamente ligada con la observación de insectos, como moscas y larvas que se producen por la descomposición de los cuerpos en observación.

Las modernas cámaras fotográficas y la microfotografía, han sido fundamentales en este sentido. Un detalle de un elemento probatorio puede ser hoy crucial para y resolver un crimen, aun cuando haya pasado varios años, pues una fotografía es invariable y nunca miente.