El diseño gráfico

El diseño gráfico nace por la necesidad de crear un modo de comunicación directo por medio de imágenes. Aunque el concepto de diseño gráfico como está entendido en nuestros días es relativamente reciente, se puede decir que desde que el hombre registra sus primeros ideogramas en una cueva rupestre hasta los grabados de los escribanos medievales donde pueden verse diferentes diseños que se acercan a lo que hoy concebimos como diseño gráfico. La manera de ornamentar viñetas, textos, recreando imágenes es el principio del diseño gráfico y puede tenerse como precursores a los amanuenses medievales que decoraban los infolios para la alta jerarquía eclesiástica europea. 

En la historia moderna, luego de la invención de la imprenta de tipos móviles por el alemán Johannes Gutenberg, consiguió que la producción de libros fuera mucho más viable que antes. Además de la masificación de la cultura y el pensamiento, el factor decorativo de los ejemplares necesitaba que un maestro artesano se encargara de diseñar y fabricar los motivos, los tipos gráficos y los arabescos que empezaron a decorar los libros, que de pasar a ser un artículo de lujo, se convertiría en un vehículo de transmisión del intelecto y el pensamiento humano. Los ejemplares que se crearon antes de la invención de la imprenta se conocen como incunables, y dan muestra de la habilidad de estos escribanos y artistas de la edad media.

Durante el siglo XIX se instituyeron las conocidas como escuelas de artes y oficios en Inglaterra. Allí los estudiantes y futuros impresores, aprendían su oficio a cabalidad llevando a un nivel de estética bastante respetable el concepto de diseño. Junto con el avance de la técnica de impresión, la nueva tecnología, representada por la fotografía permitió a los editores agregar a su libro imágenes y fotografías que hicieron mucho más vistosos y llamativos a los libros.

Con el nacimiento de un nuevo siglo, a principios de 1900, el color y las vanguardias artísticas como el cubismo, el arte de la escuela de Bauhaus y otras escuelas artísticas, renovaron el oficio logrando que al expresarse por medio de conceptos gráficos, monogramas y logotipos los artistas gráficos constituyeran una escuela particular siendo un apoyo para los editores que simplemente se limitaban a imprimir el libro con una fuente determinada en cuanto a tipo y tamaño.